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14 de mayo de 2006

La crítica musical

una introducción a esta web // Auxiliar
11 comentarios

La música popular suele basar su éxito en reutilizar y revender la misma moto, haciéndonos creer que nos encontramos delante de una nueva tendencia, que los empresarios ya se han apresurado en aclararar que sale de lo que aceptamos como cultura de masas. Como ya decía Adorno en ‘El Cine Y La Música’ "son un par de trusts que se reparten el mercado y que lo gobiernan a pesar de que fingen obedecerlo atemorizados".

La calidad musical no suele ser en estos géneros el pilar fundamental de una crítica, tal como se hace con la música clásica, quizás porque no se le puede sacar tanto el jugo, y el crítico se limita más bien a informar de detalles efímeros como el vestuario, el atractivo sexual, la espectacularidad, si marca o no tendencias, cuando en realidad son factores accesorios más propios del mundo de la moda que de la música.

Aunque se acepta que la aportación de la música popular en la história de la música suele ser nula, hay excepciones (como el hecho de ver una exposición de John Lennon en la Cité de la Musique de Paris que nos animan a pensar que las críticas deberían hacerse igualmente desde el punto de vista "clásico", es decir, puramente musical, olvidando géneros, mitos, incluso las letras, para centrarse en qué hay realmente de "música" detrás de un producto que se vende, y crear una verdadera pirámide de calidad más allá de la estética y los gustos subjetivos de cada uno.

La idea de pirámide de Kandinsky, en cuyo vértice superior se situaba la música no comprensible (el arte supremo) fue un concepto tan genial como peligroso, porque si bien coincidía en muchos casos haciendo honor a grandes compositores, favoreció también la proliferación de individuos que se han beneficiado de esta idea ("si no lo entiendo, debe ser arte") para justificar la ausencia de talento. Y son precisamente estos personajes los que después acostumbran a despreciar la buena música comercial.

Basar la crítica en la valoración estética y mercantil por encima de los elementos más objetivos ha dado argumentos a aquellos que habían rechazado esa música desde un principio, metiendo por defecto la de más calidad en el mismo saco que el resto.

Como consecuencia, este hecho ha generado varias corrientes contraculturales que intentan reaccionar a la música que tiene el comercio como única finalidad. Pero atención: no porque una música sea alternativa implica que sea mejor que una que se vende a la gran masa. Todo forma parte del mismo juego de tendencias, solo que unas son más cools que las otras. Y seguimos olvidándonos del análisis musical.

Además, el hecho que mover masas, crear tendencias, estéticas, ya sea mediante videoclips, diseño, o películas, sean factores económicos tan poderosos, hace que la música termine siendo un medio de transmisión y control cultural, un escaparate.

Por esta razón es muy importante en una sociedad como la nuestra, dónde la música forma parte de nuestras vidas casi las veinticuatro horas del día, que alguien nos dé las pautas para saber escuchar y tener criterio. Y quien mejor que el crítico para hacerlo.

¿Cómo debería, pues, hacerse la crítica?

Se debería intentar un análisis riguroso y objetivo, centrado en la originalidad armónica, la producción u otros factores técnicos. Es evidente que un buen compositor clásico requiere una formación más sólida que uno de blues, pero el proceso analítico debería ser común en todos los niveles.

Los conocimientos de música que se imparten en las escuelas son nefastos. En general es una de las disciplinas dónde nadie se moja. Todo el mundo tiene una u otra opinión sobre arquitectura o pintura, pero por costumbre las opiniones musicales del público en general van precedidas siempre por un "yo no sé de música". Esta mezcla de miedo-respeto-adoración genera mitos que hacen que nadie opine con criterio y al mismo tiempo que cualquier adolescente (y no tan adolescente) sin formación musical ya crea sentir el glamour cuando se cuelga una guitarra al cuello.

Un tipo de crítica pedagógica dejaría al descubierto la audio-basura de forma análoga como se está haciendo en el mundo audiovisual. El factor "calidad" pasaría a ser un valor superior al "comercial" o "estético". El mínimo común denominador incrementaría dejando fuera de juego todo lo que musicalmente no cumpliera unos requisitos. Se crearían tendencias basadas en la calidad y en un primera fase se simplificaría la música en dos categorías: la buena y la mala.

Aunque la música es un vehículo de aceptación social o de reivindicación de ideas, la crítica debería ser capaz de ofrecer las herramientas para adiestrar el oído de forma objetiva y estructural, aportando datos tangibles que contribuyesen en la educación del oiente más allá de la vanidad exhibicionista del crítico.

A pesar de que la música continúe quedando en segundo plano, estaríamos ayudando a formar un público con más criterio.



» 11 Mensajes del foro


  • 1. jose
    05/09/2008 - 15:22

    bueno lo que puedo decir es la musica floklorica es lo maximo....!!!!!!!!! ok.

  • 2. Meme
    18/09/2008 - 13:04

    Tienes unas ideas interesantes, pero para entender todo este tema primero hay que reconocer un par de asuntos que no suelen gustar: la mayor parte de los críticos tienen una formación musical que no es siquiera aceptable, infinitamente mas baja que la de los compositores, por una parte. Por otra, la "calidad" en el arte es algo mucho mas complejo que medir la armonía y ese tipo de cosas. Si no, todos los "pops" serían de una calidad deprimente, Lennon incluido. Besos, y ánimo. Memevazquez@gmail.com

  • 3. ferran cruixent
    26/09/2008 - 12:53

    Hola Meme,

    Estoy de acuerdo pero en parte. Es evidente que para ser un buen crítico hay que tener una formación igual o superior a lo que desees "criticar". Por suerte este es mi caso, pero lejos de esconderme en la pedantería y en los tecnicismos, mi idea es la de hablar claro y considerar que no es tan necesaria la formación musical para poder sentir...

    Intento denunciar a los críticos que te apabullan, que te infunden miedo con sus palabras, que se esconden, que rehuyen del debate dejándote ir frases incomprensibles, llenas de filosofía barata...

    Yo creo que precisamente la calidad en el arte es eso, una vez te ha "llegado" la música o te ha interesado de forma inconsciente, la analizas y te das cuenta que detrás de ella hay elementos técnicos originales (armonía, estructura, etc.) que justifican y confirman tus sensaciones. Dá igual en qué estilo sea, o a qué nivel. Yo no quiero ofrecer más que eso.

    The Beatles tienen ese tipo de cosas. Aunque se quedaran en armonías más propias del siglo XVIII, la estructura, la sorpresa, y sobre todo, la aparente facilidad con la que suenan sus temas son argumentos suficientes como para considerarlos de nivel.

    Ya he contado muchas veces que no se trata de medir a todos con la misma bara. Cada estilo musical tiene una finalidad y una función concreta. Es como la carne, que hay millones de tipos para platos distintos, y no me gusta entrar a comparar si es mejor el cocodrilo o el entrecot. Seguro que hay carne de avestruz más selecta, más fina, de élite, pero que posiblemente no será la más adecuada para tu fiesta de cumpleaños, me entiendes por dónde voy?

    Yo creo que un crítico no puede hacer nada más con la música que justificar la técnica que se esconda detrás de ella, y, sobre todo, la sinceridad del artista. Volviendo a la carne, intento descubrir si un cerdo se está vendiendo como una ternera, o viceversa.

    Es el oyente quién debe decidir. Por eso, siendo consciente de mi amplia formación, no voy a utilizarla como argumento para decidir de forma tajante qué debes escuchar y qué no. Yo solamente puedo darte alguna herramienta, alguna razón técnica que justifique una música que ya de por sí te gusta o no.

    La opinión estética no debería existir en la crítica musical, solo los argumentos tangibles que puedan suscitar una posible valoración. Y esos son los valores técnicos. Qué más se puede hacer?

    Me interesa que crees tu propia opinión, porque tienes tu propio gusto, aunque seguro que tus sentimientos son muy parecidos a los míos, al fin y al cabo somos de la misma espécie humana, eh?

    Grácias por tu comentario!

    Ferran

  • 4. iria
    30/09/2008 - 08:18

    es interesantiiiiiisimoooo........

  • 5. Jesús
    06/11/2008 - 13:31

    de lo que dices, se deduce que la crítica está dirigida al experto o conocedor de la técnica. Si no ¿qué sentido tiene lo que dices en tu escrito? "Se debería intentar un análisis riguroso y objetivo, centrado en la originalidad armónica, la producción u otros factores técnicos..."

  • 6. Jesús
    06/11/2008 - 13:45

    Otro comentario más en relación al siguiente párrafo: "Los conocimientos de música que se imparten en las escuelas son nefastos. En general es una de las disciplinas dónde nadie se moja. Todo el mundo tiene una u otra opinión sobre arquitectura o pintura, pero por costumbre las opiniones musicales del público en general van precedidas siempre por un "yo no sé de música". Esta mezcla de miedo-respeto-adoración genera mitos que hacen que nadie opine con criterio y al mismo tiempo que cualquier adolescente (y no tan adolescente) sin formación musical ya crea sentir el glamour cuando se cuelga una guitarra al cuello". Estoy en parte de acuerdo contigo; la realidad escolar hay que cambiarla. En la difusión de la música como fenómeno cultural, no ayuda tener unos formadores "mal formados", "deformadores"... los alumnos aprenden para los maestros, no para ellos mismos. Sin embargo, me parece que este panorama está cambiando, aunque no tan rápido como sería deseable. Por otra parte, creo que el valor de la música es social, es decir, cultural, pero también individual. Por tanto, debería poder ser utilizada tanto para la auto-expresión del individuo como para la relación con los demás. Una aproximación más completa a este concepto se puede leer en la aproximación fenomenológica de David Burrows en su libro "Sound, speech and music". Lo que quiero decir es que me parece legítimo que todos hagamos música, incluidos los adolescentes. Otra cosa es que crean que tienen "glamour", como tú opinas. Me parece que todo el mundo deberíamos hacer música con los demás..... creo que el mundo sería diferente a como lo conocemos ahora, menos malvado y violento. La música tiene esa parte de socialización que no deberíamos perder de la escuela. Y eso es lo que intentan los políticos con la aparente "no utilidad" de la música. En fin, esto es largo de expresar en este blog.

  • 7. Ferran Cruixent
    08/11/2008 - 15:44

    Es muy interesante lo que comentas, Jesús. Has expresado con mucha claridad la importancia de la música para apaciguar las almas... evidentemente, soy una persona que a veces expresa con gran energía ciertos temas, y la palabra "nefasta" de mi artículo me suena ahora un poco excesiva, pero supongo que se entiende la idea, no tengo mala intención alguna...

    Respecto al otro comentario, es justo en dirección inversa. La crítica debería ser un punto de partida para que cada uno saque sus propias conclusiones, tenga conocimientos musicales o no. O sea, el crítico debe saber de música y aclarar las singularidades técnicas que hacen que una música te llegue más o menos. Olvidar los temas estéticos. De lo contrario (crítica dirigida al conocedor de la técnica) entramos en un terreno más elitista.

    No es fácil el "spagat" entre profesional, amateur, y melómano. El sentimiento es la bisagra que une a los tres, ya que es una realidad innata al ser humano. Ahí es dónde el crítico puede incidir con más efectividad. Debemos intentar ser abiertos porque hay montones de personas con gran intuición y sensibilidad que se pueden sentir "maltratadas" por otros con más técnica, pero más encorsetados...

    Como tu bien dices, la cosa está cambiando, la revolución web2.0 ha ayudado a democratizar la música. Al tiempo. A ver si en unos años nuestra inquietud nos ayuda a generar debate y sanear la consideración musical que se tiene en nuestro país.
    En Alemania, por ejemplo, ser compositor es algo reconocido, no hace falta dar más explicaciones.
    Aquí todavía quedan trabajo por hacer. Por suerte los tiempos de "-estudias música, ¿y qué más?" están dejando paso a una visión más profesionalizada de nuestra actividad...

    Grácias por tus comentarios!

  • 8. patoblues
    17/01/2009 - 16:21

    hay musica para todos y es algo tan extremadamente subjetivo , que no es posible de imponer tendencias y parametros de consumo y calidad, a no ser que venga dios y nos diga que debemos de considerar como bueno en la musica

  • 9. Ferran Cruixent
    27/01/2009 - 04:49

    patoblues dijo: "no es posible imponer tendencias y parámetros de consumo y calidad".

    Supongo que esta frase deberá referirse a algún lugar lejano de Papua Nueva Guinea, dónde sus habitantes no saben lo que es un mp3...

    Vivimos en un mundo donde constantemente se imponen tendencias y se impone una calidad determinada. Vivimos en un mundo de mucha gente ciega y sorda.

    Entonces, qué ha hecho Hollywood en 100 años de cine? ¿No ha creado parámetros de calidad, no ha mediatizado, delimitado, mitificado nuestra forma de ver la vida, de sentir el arte?

    ¿Escuchais las notícias? Yo no. Me marea tanta hipocresia. Oh, pobrecitos los palestinos, a ver cuántos habrán muerto hoy. Qué situación más grave, habeis visto? Bueno, a ver qué DVD me compro hoy.

    Y así es como se eluden los problemas reales, los que nos rodean, los que SÍ podemos controlar y solucionar. Esos se esconden, se desmediatizan, se paralizan, se parametrizan...

    ¿Qué es la calidad? ¿Quién lo decide? ¿Tu? ¿Estás seguro? ¿O más bien los otros?

    ¿Y la música?

    A ver, lo interesante es llegar a ser suficientemente "pasota" como patoblues para ser auténtico e independiente. La idea de Stereotips es precisamente esta. Cada uno tiene sus gustos y sus emociones, y nunca debería pensar que son inferiores a las de nadie. Stereotips no impone nada.

    Por desgracia no todos son tan libres. Y las tendencias se nos imponen a diario: la moda, el diseño gráfico, los coches, la música, los muebles, la arquitectura... todo lo que nos rodea es tendencia y parámetros de consumo y calidad.

    Por eso me parece graciosa la frase de patoblues con la que empiezo mi comentario...

    Estamos en un mundo libre. Sí, una libertad muy controlada. Muy políticamente correcta.

  • 10. lis
    15/05/2009 - 12:45

    a no manchen estoi buscando definisiones plis ayuda aki les dejo mi msger lis -NALGONA @hotmai,es agregenme y ayudenme cn la terea de la esc d bella artes

  • 11. Mara
    04/10/2009 - 12:00

    Me ha encantado poder leer estas opiniones que exponen, sin duda todos llevan algo de razón. Me gustaría saber escribir una crítica impecable pero de momento me limito a leer y comentar las de los demás. Creo que al margen de la crítica musical pura y dura, de valorar otros elementos como la imagen que proyecta el músico/intérprete y el sentimiento que despierta en el oyente, no hay que olvidar que por muy experto que sea el crítico musicalmente hablando, si no es capaz de acercar al espectador/oyente/lector esos conocimientos tan específicos que observa en el músico, su trabajo me temo que no llega y como todo trabajo periodístico se trata de hacer llegar el mensaje a un público que puede ser o no ser experto en aspectos técnicos, que únicamente sabe si le gusta o no le gusta, si lo pasa bien en el espectáculo o no....así que habrá que esforzarse y utilizar un poquito la pedagía para llegar al público para el que escriben.
    http://www.myspace.com/lamagiademara


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